Yo tenía un proyecto, que sería perfecto al finalizar el 2008, pero... me lo pisaron, me lo hicieron trizas, y ya no queda nada de aquel proyecto, era tan bello, tan pequeño... se alejó, me desapareció al hacerse grande, me explotó en los ojos como un gran globo, y el aire se fue al aire.
Hace unos día, un semana o quizá más, firmaba Eduardo Punset en la Feria del Libro, Tranquilo, relajado, sonriente,... dirigía buenas palabras a todo el que se acercaba a que le firmara un libro, firmaba y volvía a sonreir, parecía feliz.
Recuerdo cuando leí allá por el 2005 su libro, El viaje a la felicidad.
Una búsqueda incierta, que en su prólogo nos dejaba inquietos, cuando nos decía que la esperanza de vida hace algo más de un siglo era de 30 o 35 años. Recuerdo que entonces, me removí en mi asiento y me felicité por vivir en este siglo y no en otro. Pues gracias a eso no estaba muerta.
La ciencia había prolongado nuestra esperanza de vida y nuestro futuro se planteaba mas luminoso. A lo largo del libro nos hablaba de nuevo del envejecimineto, de cómo ser feliz,...
No leí el libro entero y por eso al verle firmar no me atreví a acercarme, ¿y si me preguntaba por mi felicidad?... Corrí a casa y decidí desempolvar el libro, lo coloqué en mi mesilla con el firme propósito de retomarlo, pero aún no he encontrado el momento. Me he pasado las noches meditando, si empezar de nuevo o continuar por la página que tenía marcada.
Estaba en esas meditaciones absurdas, cuando hoy, hace un rato, me he encontrado en la mesa de un bar, ese libro, cuya portada veo en frente de mí todos los dias en el metro, y no me había decidido aún a comprarme: "LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES" de Larsson.
- "Oiga señor que se ha olvidado aquí su libro"
- "No, no lo he olvidado, lo he abandonado a sus suerte" y una sonora risotada.
Ya tengo una excusa para no iniciar el viaje a la felicidad, -"Lo siento Eduardo, he vuelto a colocar tu libro en en el mismo hueco de la librería"
Y es que la pregunta ... Pero,¿Qué le sucedió a Harriet? me ha pillado por completo.
Había nacido en Madrid en 1957 y murió un poco en cada exceso, en cada pico sin valle como oí o leí en alguna parte, y murió un poco más en el 88 cuando se extinguió Nacha Pop,
Su cuerpo se volvió aún más frágil desde entonces, y en Malasaña ya no se veía a aquel tipo alto y guapo que reía también con exceso.
En el campo del atleti, cuando le ví en los 40 de 40, me dió un vuelco, me tuve que dar la vuelta para no verlo tan hundido, hacia delante y apenas sin voz. En la sala "El Sol" no estuve aquel día que tuvo tan bueno, 25 años después. Y no le oí su llanto cuando cantó "Me quedo contigo". Tampoco estuve en su despedida de Nacha Pop allá por el 88
En 1980, cantaba a su chica para 300.000 millones, hablaba del Penta, del ayer... y ya pensaba que era tarde
y nos dijimos adios sin hablar
Pero si me das a elegir, entre tú y mis ideas yo me quedo contigo
A mí tampoco me salían las cuentas
Y él...
Se dejaba llevar, se dejaba llevar
(con Ketama en 1995)
Buscando Tesoros en la Plaza Mayor en San Isidro en 1993
diosss!, donde fue a parar la movida que llegó a ser mas que eso, "un movimiento cultural del siglo XX" dijeron algunos.
¿Dónde fue a parar la chica de Antonio? ¿dónde fueron a parar aquellos días de vinos, porros y rosas?
NACHA POP Chica de ayer (Antonio Vega) 1980. Hispavox
Un día cualquiera no sabes qué hora es te acuestas a mi lado sin saber por qué las calles mojadas te han visto crecer y con tu corazón estás llorando otra vez
Me asomo a la ventana eres la chica de ayer jugando con las flores en mi jardín demasiado tarde para comprender chica, vete a tu casa, no podemos jugar
La luz de la mañana entró en la habitación tus cabellos dorados parecen el sol luego por la noche al Penta a escuchar canciones que consiguen que te pueda amar
Me asomo a la ventana eres la chica de ayer demasiado tarde para comprender mi cabeza da vueltas persiguiéndote
Ese Antonio Vega que emergía casi agazapado, tras su lucha personal con esa otra chica, esa chica oscura que tanto le atraía y que destrozó su cuerpo joven y tan bello, cantando con la Orquesta de RTVE, hace apenas unos años.
Un sábado al anochecer, llegaba de nuevo a las costas catalanas, atrás quedaban años de pura adolescencia de primera juventud. Mi llegada al Delta del Ebro no fue un derroche de entusiasmo precisamente.
Nuestro perro, estaba fatal y su llegada a l'Ametlla de Marno pudo ser peor, vomitó en la recepción del hotel de agua mezclada con yerbas, que habría tomado por ahí. La señora dueña del Hotel Bon Repòs, nos dirigió una mirada asesina y balbuceo cualquier cosa, ni me preocupé en escuchar. Tumbado y caminando como un alma en pena pasó la noche. A la mañana siguiente volvió a vomitar en la recepción la poca agua que había bebido, entonces, si que la señora dueña, secundada por su hijo, nos echó la bronca y se puso a despotricar contra nosotros y el perro por mancharle elsuelo, un suelo viejo y de terrazo dicho sea de paso. Callamos, y a punto estuvimos de largarnos del hotel y de la costa tarraconense que tan mal nos recibía, con tanta ilusión que habíamos puesto en acudir allí...
Con el perro enfermo, y tan tristes, aquella mañana de domingo no veiamos el radiante sol, y salimos en busca de una Farmacia, o de una clínica veterinaria, vete a saber... Iba haciendo paraditas tan malo y tan débil que estaba. Y en la Farmacia, tan amables, tan cálidos,... nos dieron el teléfono, tres para más señas, del veterinario del pueblo:
- "Hoy no tendrá la consulta abierta pero si le llamáis seguro que os atiende".
El Señor Doctor de Animales, el veterinario del pueblo: ¡Qué amable! y qué profesional. Nos atendió en la clínica, le tomó la temperatura, le afeitó su patita y le puso suero con un par de inyecciones por goteo durante 15 minutos. Y..., otra vez su amabilidad nos llenó de gozo. ¡Nuestra sensación en Ametlla, estaba cambiando! Llegaban buenas vibraciones. Y además, ¡no nos cobró ni un céntimo!, nos fió hasta el día siguiente, para que luego digan de los catalanes, por Dios!!!
- "Ya me pagarán mañana cuando vuelvan a la consulta de nuevo".
Lucky pasó fatal aquella tarde, lloriqueando con fuertes dolores de estómago. Fue un día triste. Al día siguiente, ya lunes, camino del Veterinario echó sangre mezclada en las heces.
¡Ay! Otra vez el corazón metido en un puño...
- "Es una pequeña infección, claro ahora con los herbicidas y las aguas fecales con las que se riegan las plantas" - "Le ponemos un antibiótico y mañana como nuevo, le dan esta latita repartida en tres veces y le vemos mañana para asegurarnos de que todo ha ido bien".
Se admiten apuestas para adivinar lo que nos cobró el veterinario, ese día tras las dos visitas, y en domingo, las inyecciones, las latitas,... y... mucho amor.
..56 Euros...
Le visitamos dos días más que no cobró por considerar él que no podía cobrar lo que era una simple ojeada.
A partir de ese día todo comenzó a ir sobre ruedas y hoy recordar L'Ametllaque dejamos atrás, me produce morriña.
Pero... ¿cómo trascurrieron los días de gozo?
En la Costa Dorada, pasados los primeros días de congoja, fueron unos días especiales y de disfrute gateando por las rocas como las cabras en busca de cangrejos como los niños. Y recorriendo la costa en coche por carreterillas infranqueables, pero ... donde siempre ha llegado alguien antes que yo; las calas de l'Ametlla son de un agua clara y azul que sorprende. Como me sorprendió la gente de un pueblo pequeño, que está orgulloso de su pequeña historia y te la regala en un hermoso paseo por sus calles, y te ofrece una copa de cava y un pastel de bienvenida en una de las múltiples pastelerías del lugar. Uhmmm!, como me relamí de gusto al final. Lástima que la pareja de Barcelona se empeñara en que el guía nos hablara en catalán, o una suerte porque lo explicaba dos veces y tardamos más.
Cuando pierdas la fe, la seguridad, la confianza en tí misma, quema las naves, que no te quede nada por perder, que no tengas opción de volver a puerto y piensa en lo que así desnuda de todo puedes ganar.
Necesito un poco de oxígeno, asi que me voy a oxigenar en la cima de una montaña. Este lugar lo he considerado perfecto para ello. Mañana a estas horas entre nubes y soles subiré hasta allá arriba.
Este otro lugar tampoco parece estar mal para pasar un tiempo, donde olvidarse y detenerse en el tiempo.
A mi vuelta, no se sabe cuando contaré las mil y una historia que estoy viviendo en este tiempo.