He mirado hacia atrás en mi historia y he recordado cuando todos me preguntaban, que quería ser de mayor.

DE MAYOR QUIERO SER...
Supongo que me querían hacer reflexionar, sobre lo importante que era el... trabajo, seguramente querían que hablase de ese trabajo que ejercían los adultos alrededor mío.

Pero a mí solo me venían imágenes de juegos, de actividades divertidas, de esas que los adultos venían a llamar ocio. Hacer castillos en la arena, pintar sobre una cartulina de colores, corretear con un perrillo, que nunca tuve, por las calles de un pueblo que no era el mío.

Pero es que yo solo pensaba, en que un trabajo tenía que ser divertido, ¡qué importaba si me pagaban dinero por ello! si ni siquiera tenía claro el concepto de para qué servía, sino para comprar cromos o caramelos, y no me parecía que para eso, se necesitaran cantidades muy elevadas.

No encontraba diferencia, entre lo que los adultos llaman trabajo remunerado o no remunerado, o entre trabajo casero, el que hacía mi madre, y trabajo en la oficina, el que hacía mi padre. Me parecía que ambos contribuían a hacer de mi casa un lugar confortable.

Tan confortable, como quisera que fuera esta pequeña casa de letras, para cobijar a todos los que de vez en cuando, os pasáis un rato.