El grito
Estabamos reunidos frente a una bolsa de patatas fritas, unas cervezas, unos refrescos y una sabrosa empanada del hipermercado, La Santiña para más señas, de cara al televisor.
Eran ya casi las 11 de la noche, faltaban dos minutos para el pitido final, el Real Madrid perdía por 2 a 1 ante el Zaragoza y el Barcelona ganaba 2 a 1 al Español.
La cara de todos mirando fijamente la pantalla era un poema triste, un poema de Borges leído en el club de los poetas muertos.
De repente Van Nistelrooy, uno de los viejos del Madrid, metió el balón en la portería era el 2-2,
¡estamos vivos!
... gritó alguién.
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En el mismo minuto, y casi sin darnos tiempo a reaccionar, en la pizarrita de arriba de la pantalla del televisor ....
Barça 2 - Español 2.
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Un grito de otro alguién, hizo saltar en añicos un vaso que descansaba vacío encima de la mesa.
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Lo había leido en las novelas, lo había visto en el cine, incluso en la televisión... pero... nunca pensé verlo ante mis ojos y en aquella ocasión.
¡Un grito! No se rompió una copa, fue solamente un vaso, un vaso de cristal, de duralex para mas señas, ese odioso tipo de cristal que cuando se rompe salta en añicos, en asquerosos trocitos que seguirán escondidos en cualquier rincón hasta pasado el calor.
Fue simple y llanamente:
Un grito que rompió un vaso de cristal

¡estamos vivos!










jose luis fernandez rodriguez dijo
ojala algunos "periodistas" deportivos se acercaran a tu blog, aprenderian mucho con el que nos regalas. enhorabuena.
11 Junio 2007 | 10:47 PM