A propósito de Héroes de Ébano, de Juan Manuel Pardellas


Se levantan de su asiento en cuanto aparece una persona de edad, ¡como un resorte!. Tienen un gran respeto por los mayores, que quizá les recuerden a los padres que dejaron allá..

Los hay que además se levantan en cuanto ven a una mujer, una mujer que digamos... ya no es una niña; como yo.

Son educados y callados, tienen las manos toscas y fuertes, de piel morena, pelo negro y ojos oscuros; como yo.

Son hombres jóvenes que nacieron en otro lado y navegaron sin rumbo hasta llegar aquí; ¿como yo?.

Me gusta observarles desde mi rincón, o agazapada en medio de un vagón, y sonreirles cuando les dejo o me dejan pasar.
Son, ¿de otra cultura? ¿de otra civilización?. Se mueven entre dos orillas y espero que sean, felices aquí; ¿como yo?.

Vinieron compartiendo habitaciones con derecho a cocina, el viento ha soplado fresco y suave para muchos que ya comparten hipoteca y cuentas corrientes en el santander, pero aún sopla huracanado para otros más.

Dese la fuente de la alcachofa que muestra orgullosa el escudo de Madrid, doy la bienvenida a todo el que quiera pasarse por aquí.